COSMORPH
Empieza como polvo.
Construye un mundo. Dale vida.
Mueve el cursor para recoger partículas
Toca y gana peso.
Un roce lento une, un golpe rápido rompe. Cuando tienes masa, atraes a los demás, y ahora el peligro eres tú.
Eres lo que absorbes.
Mueve los controles. El elemento principal decide en qué se convierte tu mundo; el segundo define su carácter. Con mucho gas, será un gigante.
Este es tu mundo.
Mantén en equilibrio el calor, el agua y el aire, y aparecerá la vida. A partir de ahora, el mundo te acompaña hasta el final de la partida: si muere, se acaba el juego.
Un día tu mundo mirará hacia arriba.
Tu mundo construye su primera nave y llega a la órbita. En el cielo brillan luces desconocidas. Adónde irá después, lo descubrirás en el juego.
La escala crece. El miedo cambia.
Aquello de lo que huías se convierte en alimento. Luego, en material de construcción. Luego, en parte de ti.
El Big Bang.
Todo lo que reuniste se comprimirá un día en un punto. Y todo volverá a empezar, con una sola mota de polvo.